Cuál es mi rol en el retorno a la convivencia natural.

«No hay que negarle al niño la ira o la tristeza, solo enseñarle cómo manejarlas para que ellas no lo manejen a él.»
Exponente: Maiza Villalobos.
Educadora de Párvulos, Diplomada en Docencia para la Educación Superior y Magister en Currículo y Evaluación Educacional.
Soy simplemente un Ser que está en su proceso de autoconocimiento y que ha buscado diferentes caminos para complementar su camino, como Reiki, Biomagnetismo, Bioenergética, Registros Akáshicos, Sanación Cuántica y principalmente Terapias Regresivas

Arquitectos de nuestra vivencia presente.
La ponencia de Maiza es una invitación a la reconexión con nuestra esencia creativa y a la toma de conciencia sobre cómo construimos nuestra realidad. A través de la observación de la perfección de la naturaleza, nos recuerda que nacimos como seres perfectos y confiados, pero que a lo largo de la vida hemos aceptado etiquetas y limitaciones (la «indefensión aprendida»)
Propone un cambio de paradigma: dejar de reaccionar a la vida para empezar a accionar desde una vibración más alta, utilizando herramientas como la meditación activa, el juego y el cambio de nuestro discurso interno para sanarnos a nosotros mismos y, por extensión, a quienes nos rodean, especialmente a los niños.
Puntos Clave y Herramientas Prácticas
La Naturaleza como Espejo: La belleza de la misma naturaleza y su conformación no conoce el odio ni la división. Observarla y agradecerla diariamente eleva nuestra frecuencia vibratoria.
La Estaca del Elefante (Indefensión Aprendida): Muchas de nuestras limitaciones actuales son ideas que aceptamos en la infancia. Maiza enfatiza que «cada idea que un día entró en ti, puede salir».
El Poder del Presente: Vivir en el futuro genera estrés; vivir en el pasado genera victimismo. El presente es el único lugar donde podemos «soltar» y crear.
Hacer Visible el Inconsciente: Recomienda escribir nuestras creencias (sobre el dinero, el amor, la autoridad) para evaluarlas y decidir si aún nos sirven o si debemos desecharlas.
La Tríada Interna: Propone activar tres facetas en nosotros:
- El Meditador: Aporta lucidez y calma mediante la atención plena en tareas cotidianas.
- El Artista: Aporta frescura, alegría y creatividad para romper la monotonía.
- El Guerrero: Aporta determinación y perseverancia para no rendirse ante la desidia o el autosabotaje.
Maiza nos insta a cambiar las etiquetas por posibilidades, permitiendo que los estudiantes experimenten y descubran sus propias capacidades sin el sesgo de «lo que no pueden hacer».
Su visión científica y universal, integra la física cuántica, la neurociencia y la sabiduría ancestral. Maiza propone que no solo somos responsables de nuestra felicidad, sino que somos nodos de luz y energía capaces de impactar en la salud de nuestro planeta.
Maiza conecta la espiritualidad con hallazgos científicos contemporáneos, mencionando el «estallido de luz» en la fecundación y la secuencia de Fibonacci como pruebas de que somos fractales de la naturaleza. A través de figuras como Fresia Castro, Jacobo Grinberg y Matías De Stefano, explica que vivimos en una red de información (la TIS o matriz holográfica) donde la separación es una ilusión.
Acción consciente: cuidar nuestra alimentación (alimentación viva), nuestra higiene del sueño y, sobre todo, nuestras emociones. Maiza nos invita a dejar de ser «esclavos del paladar» y del entretenimiento vacío para convertirnos en arquitectos de nuestra propia alegría, recordándonos que el cambio educativo y personal no depende de sistemas externos, sino del docente que se permite ver a cada niño como un ser único e incomparable.
Propuesta de Dinámica: Guía de Reflexión para Docentes
- ¿Qué «estacas» (creencias limitantes) detecto en mi práctica docente que estoy transmitiendo a mis alumnos?
- ¿Me permito momentos de «meditación activa» o disfrute consciente durante mi jornada laboral?
- ¿Cómo cambiaría mi aula si viera a cada estudiante como un ser de luz único en lugar de compararlo con un estándar?
- ¿Qué tan «viva» es mi energía diaria y cómo influye eso en el clima de aprendizaje?
Conocerse para Amar, Soltar para Vivir
La educación actual a menudo olvida lo más vital: el conocimiento de uno mismo. No podemos amar lo que no conocemos; si no conocemos nuestro propio cuerpo (desde nuestro grupo sanguíneo hasta dónde sentimos un dolor), difícilmente podremos cuidar de nosotros mismos o de los demás.
El cierre se enfoca en la gestión emocional y la presencia: la furia no debe reprimirse, sino canalizarse (el «cojín de los combos»); la soledad no existe si estamos conectados con nuestro ser; y la naturaleza no es algo externo, sino una extensión de nuestra propia vida. Maiza nos invita a recuperar la «mirada de niño» —esa capacidad de asombro que ve el mundo como una experiencia humana fascinante y nueva cada día— y a entender que somos arquitectos de nuestra propia alegría.
Les invitamos a sacar más conclusiones de esta ponencia profunda del CONVIVIR, donde nacen temas que Maiza nos deja para seguir dialogando:
«Autocuidado y aprender a estar contigo»; «Permitirnos, como raíz de la convivencia»; «Presencia contra Entretenimiento»; «Gestión, no Negación».
Gracias Maiza, por esa oportunidad de darnos cuenta de que cada minuto de consciencia y cada emoción permitida es una semilla de crecimiento.
